Una ciudad abierta al mundo de los libros

La historia cultural de Buenos Aires siempre estuvo relacionada a los libros. Por sus calles y avenidas las librerías no dejan de florecer, dándole una identidad que se mantiene con las décadas y que la convierten en, tal como dice el lema de la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires, Una ciudad abierta al mundo de los libros.

Fotos sepias muestran lectores en bares históricos, que aún se mantienen y que hoy albergan a nuevos amantes de las letras, uno tras otro, con un cafecito como compañero. Y la Feria es, en ese sentido, el espacio que alimenta la voracidad de historias, el lugar donde el romance con los autores comienza.  No por nada es la más grande de su tipo en el mundo de habla hispana y ha sido desde sus inicios una metrópolis de papel, en la que los lectores pueden conocer a aquellos que admiran.

Buenos Aires Capital Mundial del Libro 2011 - Logo

La 37.ª edición volverá a vibrar en La Rural y abrirá sus puertas al público el 20 de abril. Luego de los festejos del Bicentenario y el rol argentino como invitada de honor en la Feria de Frankfurt, la más importante del mundo, los visitantes tendrán este año más motivos para seguir celebrando, ya que Buenos Aires fue elegida por la UNESCO la Capital Mundial del Libro.

Será entonces una nueva ocasión para recorrer esos pasillos que conectan los cinco continentes a través de las palabras, el lugar donde la fantasía y la ciencia pueden estar uno junto al otro en una esquina; sí, solo en la Feria del Libro:
Una ciudad abierta al mundo de los libros.